Si normalmente se patenta una idea para generar beneficios económicos con ella, ¿por qué tantas patentes no llegan a rentabilizarse?
Esto tiene que ver con la forma de pensar del inventor y con su relación con el mercado.
Y no, no es cuestión de que la idea sea útil o no.
Analicémoslo.
Cada día nos contactan muchos inventores para hablarnos de una idea que han tenido.
La mayoría de esas ideas surgen mientras intentaban solucionar un problema concreto.
¿Es eso malo?
Claro que no. De hecho, que una idea resuelva un problema es el primer paso.
Lo que sí es un error es pensar que eso es lo único que importa.
A ver… nunca nos cansamos de repetir que una patente es un negocio, exactamente igual que cualquier otro.
En un negocio buscas clientes que tengan un determinado problema, les ofreces una solución y, si consideran que merece la pena pagar por ella (y eso ocurre de forma continua y estable), entonces tienes un negocio que funciona.
«Pero una patente es otra cosa. Las patentes sirven para hacer un mundo mejor.»
Algunos dicen eso. ☝️
Y tienen razón en una parte.
Una patente puede hacer un mundo mejor.
Pero se equivocan al pensar que deja de ser un negocio.
Tu idea puede ser buenísima, pero si nadie paga por ella, nunca llegará al mercado. Punto.
Vuelve a leer esa frase si hace falta. ☝️
Imagina que has inventado un sistema para llevar agua a las zonas donde más se necesita.
¿Es una idea bonita? Muchísimo.
Pero los clientes no son las personas que necesitan el agua.
Los clientes son quienes tienen capacidad para implantar esa solución: políticos que gestionan lo público.
Si ellos no compran tu solución, por el motivo que sea, no conseguirás rentabilizar la idea.
En muchos casos, comprender esto exige un cambio completo de mentalidad por parte del inventor para entender cómo funciona realmente el mercado.
Precisamente por eso hemos lanzado nuestro nuevo servicio de análisis de proyectos.
Nos reunimos con los inventores para conocer su proyecto, comprobar si realmente es patentable y valorar tanto sus posibilidades de éxito económico como la estrategia más adecuada para convertir esa idea en una oportunidad real.
¿Quieres saber si tu idea es simplemente «buena» o si realmente tienes entre manos una gran oportunidad? Contáctanos.
Te ayudamos
Asesoramiento honesto y transparente sobre cómo proteger y rentabilizar tu idea.
