Parte de nuestro trabajo es, en ocasiones, dar malas noticias.
Felizmente no del tipo de noticias que te trae la policía de madrugada o un médico en urgencias.
No creo que pudiera trabajar en algo así 😔
Pero sí noticias como: “lo sentimos, la idea que propones no es patentable”.
¿Es grave esto?
Bueno, no tanto como los ejemplos anteriores, pero sí provoca un suspiro un tanto desolador.
Y casi siempre, entre suspiro y reflexión, surge la misma frase: “pero si es que no existe”.
De esto hablaremos hoy.
Muchas veces hemos mencionado los famosos 3 requisitos de patentabilidad.
Y sí, efectivamente, la novedad es uno de ellos.
Que una idea sea novedosa significa que no existe.
Pero es solo UNO de los requisitos.
El otro que no podemos olvidar es la terrible y temida “actividad inventiva”.
Ese requisito, como probablemente ya sabes, exige que la idea que propones sea, digamos, suficientemente diferente de todo lo que ya existe.
No vale con cambiarle el color, modificar el tamaño o hacer lo mismo con otro material.
Debe haber una diferencia relevante.
Y más aún: ese valor diferencial debe resolver un problema técnico que los demás productos parecidos no resuelven.
Y encima, la bendita actividad inventiva es manifiestamente interpretable.
No hay una fórmula matemática que puedas aplicar para determinar si está presente o no.
¡Una locura!
Entonces… ¿qué podemos hacer?
¿Cómo resolver este misterio de si la idea tiene o no actividad inventiva?
Mi recomendación es clara: déjate asesorar por gente que sepa.
Y, más importante aún, que sea honesta.
Porque para las agencias de patentes, cada vez que decimos que algo no es patentable, es una pérdida de dinero.
Pero si esa es la verdad, eso es exactamente lo que hay que hacer 🤷♂️
Y cuando contactes con nosotros, aunque tengamos que desilusionarte, si no es patentable, te lo diremos.
Porque a veces la mejor noticia… es la que te evita un problema mayor.
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Te ayudamos
Asesoramiento honesto y transparente sobre cómo proteger y rentabilizar tu idea.
