No somos abuelas

La idea lo es todo.

O al menos eso es lo que la mayoría piensa.

Tengo una mala noticia: realmente no es así.

O al menos no del todo.

Te lo cuento.

Mucha gente busca la “gran idea” que le cambiará la vida.

Y cuando ve que alguien se ha hecho rico con un producto, se dice a sí mismo: “¿Por qué no lo pensé yo antes?”.

La idea pasa a ser una especie de dios que hará que toda su vida cambie.

Como suele pasar, la realidad es mucho más compleja.

No se trata solamente de tener una buena idea.

De hecho, buenas ideas hay por todas partes.

Puedes preguntar a ChatGPT o a Google y te podrían dar cientos de ellas.

Pero eso no hará que te hagas rico.

Más que tener una idea rompedora, lo importante es lo que haces con ella.

Las acciones que ejecutas.

Yo podría tener la idea de hacer un coche con cohetes que gira en el aire, pero no soy Elon Musk y no habría podido conseguirlo.

Hacer ese coche implica inversión (muchísima), contactos, ingeniería, marketing… y un sinfín de recursos adicionales.

¿Un robot peluquero?

Puede ser una idea estupenda, pero… conseguir que funcione bien sin cortarle el cuello a nadie, que cumpla con la normativa y lograr que la gente se fíe de él… eso ya es otro nivel.

Por eso, si bien el primer paso podría ser tener una idea, el siguiente es saber qué hacer con ella.

Conocer las mejores estrategias, los puntos fuertes y débiles, los recursos que necesitas y mucho más.

Ahí es cuando se unen dos mundos distintos: lo jurídico y lo comercial.

Por el lado jurídico, deberás valorar cómo proteger tu invento y, por el lado comercial, tendrás que intentar convertirlo en un éxito.

En nuestra agencia nos hemos especializado en acompañar a inventores particulares y pequeños negocios durante todo el camino.

Desde la concepción de la idea hasta su protección y las estrategias que pueden ayudar a rentabilizar el proyecto.

Eso sí, no somos de los que dicen que todo es fácil, que la gente se hace rica de la noche a la mañana y que cada inventor tiene la mejor idea del mundo.

Para halagos, ya están las abuelas. 🤭

Nosotros somos profesionales y preferimos decirle al inventor la verdad, con total transparencia, aunque no siempre sea lo que quiere escuchar.

No es para todos, pero seamos sinceros: es como se hacen las cosas bien.

Porque generar beneficios gracias a una idea es mucho más que solo decir “qué listo soy y qué buenas ideas tengo”.

Te ayudamos

Asesoramiento honesto y transparente sobre cómo proteger y rentabilizar tu idea.