Patentes del sector automovilístico

Algo bonito de mi trabajo es ver todo tipo de invenciones.

Pero no solo de un sector, sino de sectores tan variopintos que, si no estás en este mundillo, ni te imaginas.

Hoy quiero hablarte del sector automovilístico, aunque la lección que podrías aprender se aplica a casi cualquier sector.

Vamos a por ello.

A lo largo de más de 20 años, por esta agencia han pasado inventos tecnológicos, mascarillas, panecillos, aparatos para la erección, tableros de juegos de mesa… y muchísimo más.

Cada sector tiene sus peculiaridades y, como tal, sus pros y sus contras.

Algo que nunca falta cada semana es una invención para el sector de los vehículos.

Es normal. Los humanos nos movemos continuamente y vemos que hay mucho que mejorar.

Y los inventores, que siempre buscan soluciones donde los demás solo vemos problemas, tienen mucho que decir al respecto.

Así, han pasado por aquí inventos relacionados con vehículos eléctricos, sistemas de frenado, mejoras en la climatización… y muchos mecanismos para aumentar la seguridad de conductores y peatones.

Desde el principio nos gusta decir la verdad a los inventores.

De hecho, antes de iniciar los trámites de protección, uno de nuestros consultores mantiene una conversación con el inventor para explicarle el procedimiento, los costes, los riesgos y las oportunidades.

Es lo que nosotros llamamos: “hablar de cuánta agua hay en la piscina antes de lanzarte de cabeza”.

Cuando nos llegan estos inventos para vehículos, solemos decir que este sector tiene algo bueno y algo malo.

¿Por dónde empiezo?

Venga, pues por lo malo.

Lo malo es que, si tienes que vender una patente a un fabricante de coches, no hay tantos potenciales compradores como en otros sectores.

Hay unos pocos grandes grupos automovilísticos que concentran buena parte del mercado mundial.

Y si estos no están interesados, las posibilidades se reducen considerablemente.

Es cierto que también existen fabricantes de componentes y empresas auxiliares, pero no siempre son compradores adecuados para cualquier invención.

Si tienes una patente relacionada con zapatos, puedes encontrar miles de fabricantes potenciales, pero con los coches la cosa cambia.

En otras palabras, un mercado más concentrado y con menos puertas a las que llamar.

Pero, por otro lado, lo bueno es que, si logras cerrar un acuerdo con una gran empresa del sector automovilístico, los beneficios pueden ser astronómicos.

¿Por qué?

Porque es un sector que mueve cifras con tantos ceros que te hacen tambalear.

Entonces, ¿es bueno tener una invención en este sector?

Por supuesto que puede serlo.

Pero, como siempre, debes asesorarte adecuadamente sobre las peculiaridades, las oportunidades y los desafíos.

Necesitas a alguien que, como decimos, te guíe sobre cuánta agua hay en esa piscina.

¿Hablamos?

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