Esta semana se nos han concedido dos nuevas patentes.
¡Me encanta!
Pero… ¿por qué?
Quiero decir, ¿por qué unas patentes se conceden y otras no?
Lo he estado pensando y creo que, al menos, hay tres motivos muy poderosos.
Te los cuento.
Hay algo muy humano: buscar siempre la explicación más sencilla.
Por eso, si haces la pregunta anterior, estoy seguro de que muchos responderían que una patente se concede porque es útil, porque es comercializable, porque al examinador le ha gustado la idea…
Y no se puede estar más lejos de la realidad.
Incluso me gustaría pensar que nos conceden las patentes porque somos una Agencia de Patentes muy buena o porque soy muy guapo (o eso era lo que siempre me decía mi abuela).
Pero no.
El primer motivo es que la invención debe diferenciarse técnicamente de todo lo que ya existe. O, al menos, de todo lo que el examinador encuentre durante la búsqueda.
Si la diferencia con lo conocido es mínima o resulta evidente para un experto en la materia, olvídate de conseguir una patente.
El segundo motivo es una buena redacción de la memoria.
De nada sirve tener una invención brillante si después no eres capaz de explicar correctamente por qué es diferente y qué problema técnico resuelve.
Por ejemplo, podría explicarse algo así:
«Lo más parecido a mi invención incorpora los elementos A y B. Sin embargo, esa solución no resuelve el problema porque la máquina se calienta en exceso y termina fallando. Mi invención, además de A y B, incorpora los elementos C, D y E, lo que permite una refrigeración adecuada y elimina ese problema.»
Obviamente está muy simplificado, pero sirve para entender la idea.
Y el tercer motivo es el criterio del examinador que analice tu solicitud.
Siempre habrá examinadores que pongan objeciones a casi todo y otros que intenten comprender mejor la invención y valorar realmente las diferencias técnicas.
Ese último punto no depende del inventor.
Pero los dos primeros sí.
Y precisamente ahí es donde debes centrar tus esfuerzos si quieres aumentar las probabilidades de conseguir una patente.
Y, por supuesto, si quieres hacerlo con las máximas garantías, siempre puedes contar con nosotros.
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